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Choques interculturales

Publicada en Publicada en Batucada, Edición #2

entrevista a Bárbara Kovacs
por Rossana Castro Landeros

Los choques interculturales son temas importantes a considerar para entender los procesos de comunicación e interacción entre miembros de culturas diferentes. Una vez que se alcanza la comprensión de las diferencias culturales, el proceso de integración en un ambiente ajeno al propio, puede discernirse de forma menos compleja. Las disparidades que existen entre diferentes culturas tienen diferentes escalas y significados. Para entenderlas, éstas deben ser exploradas.
Esta es la primera de una serie de entrevistas que narrará las experiencias vividas por algunos europeos que han viajado, migrado, hecho prácticas o han tenido estancias de investigación académicas en América Latina.

Entrevista a Barbara Kovacs

Bárbara Kovacs es licenciada en Estudios Húngaros y tiene dos Maestrías, la primera en Antropología Cultural y Social y la segunda en Estudios Latinoamericanos. Todos sus estudios los cursó en la Universidad de Viena, aunque parte de su experiencia académica ha sido en el extranjero como estudiante de intercambio.
Su primer contacto con una cultura diferente a la que ella creció, fue en el año 2005 durante un viaje que duró 3 meses. Siendo sus destinos Guatemala y México. Allí comenzó la aventura en Latinoamérica y despertó su profundo interés por esta región del mundo. Belice, Chile, Perú, Bolivia y Ecuador la esperaban para mostrarle más de sus culturas.
Actualmente vive en México desde hace 2 años, llegó en el año 2013 para elaborar prácticas en la sección cultural en la embajada de Austria, después comenzó a trabajar en el Centro de diseño y televisión, el cual está ubicado en una de las zonas más elitistas del Distrito Federal. Por ahora planea quedarse a vivir en la capital de México, pues le gusta el clima y disfruta la oferta cultural que existe en esta Megacity. Le parece fascinante vivir allí y disfruta a pesar de las desventajas que existen como son la delincuencia y los salarios mal remunerados.
ReveLA: Bárbara, durante tu estancia de investigación en Guatemala y Belice, ¿en qué idioma te comunicabas?
Barbara: En Belice me estuve comunicando principalmente en inglés, aunque hay muchos migrantes de México que hablan español. El pueblo en el que estuve investigando hablan maya Kekqui, entonces también traté de aprender la lengua indígena.

R: ¿Cuánto tiempo te llevó aprender el idioma indígena “Maya Kekchi”?
B: Mi asesora de tesis ya me había dado material sobre este idioma, ya que existe material educativo para aprenderlo, como las frases comunes: iHola!, ¿Qué tal?, ¿Cómo estás?, etc. Después estuve 7 semanas sin ningún día de descanso en el pueblo donde se habla este idioma. Allí fue entonces en donde mejoré mis conocimientos de este idioma, lo que hacía era intentar comenzar mis entrevistas en Kekchi para que los entrevistados tuvieran más confianza de hablar conmigo. Obviamente nadie me entendió y se rieron mucho de mí e inmediatamente cambiamos al inglés o en algunos casos si la persona que entrevistaba no hablaba inglés yo use los servicios de un joven que tenía la lengua materna de Kekchi que me ayudaba con las traducciones.

R: ¿Sobre qué escribiste tu tesis?
B: El uso de espacio en términos físicos y sociales de las mujeres Kekchi. Mi teoría era que el espacio que están usando está muy marcado por la división de trabajo que todavía está muy implementado en la cultura. Esta división de trabajo está muy marcada en el sentido en que la mujer está en la casa, se encarga de los niños, de la cocina, mientras que el hombre se va a la milpa a trabajar o va a cazar a la selva. Y básicamente observando qué espacios usan las mujeres, entonces estuve practicamente 24 horas al día con las mujeres, fui con ellas a todos los lugares, me levanté con ellas y compartí con ellas su ritmo de vida. Y la verdad es que su espacio es muy reducido porque están todos los días alrededor de la casa. Siendo lo más lejano que van la iglesia y en ocasiones como 3 veces al mes, acuden a otra iglesia que está ubicada en otro pueblo, pero realmente el espacio físico que están usando es muy “chiquitito” y es por eso digamos que su espacio mental es un poco reducido, la imagen de la vida es más pequeña a comparación a la de los hombres que a veces van a cazar a la selva de Guatemala.

R: ¿Cuál fue tu choque cultural más fuerte durante esta estancia de 7 semanas de 24 hrs al día, con esta cultura maya?
B: En ese momento el choque cultural más fuerte para mí y al que no soporté mucho e incluso el cual me afectó al grado de estar muy triste por un período considerado de tiempo fue que, pasó algo que no puedo ahora recordar perfectamente como fue la situación, pero algo pasó y me hice daño, creo que tuve un accidente en donde me caí y todos se rieron de mí y por supuesto no me ayudaron. Eso fue super fuerte para mí pues yo necesitaba ayuda y ese era mi sentimiento de -me duele algo y ellos estan allá riéndose de mí- y yo me cuestionaba el por qué no me ayudaron. También hubo más situaciones que viví y me vi menos envuelta, por ejemplo, un niño se cayó y todos se rieron y él estaba sangrando y llorando muy desesperadamente, y yo muy normal me acerco al niño para ayudarle y él se asustó más. Entonces me di cuenta que en este pueblo indígena la reacción a un incidente negativo es diferente a comparación de nuestra sociedad en donde nuestra reacción hacia tales sucesos seria: Oh!.. Te caíste, ¿estás bien? ¿Cómo estás? ¿Cómo te puedo ayudar?
En la cultura de este pueblo maya es diferente, pues se ríen ante tales situaciones pero la risa es como de una forma insegura y no saben qué hacer y por lo tanto no se acercan a la persona accidentada. Esto es un ejemplo de una situación común pero que a la vez es muy importante pues no es la forma en que yo estoy acostumbrada a vivir. Fueron 7 semanas en donde nadie me entendía, nadie hablaba mi lengua. Y necesitas para tu alma un poco de ayuda, y en esa ocasión todos se estaban riendo de mí. Y mi interpretación fue: se están riendo de mí, pero después entendí que no se estaban riendo de mí, sino que esa fue la reacción normal de su cultura y la forma en que ellos reaccionan a los problemas o incidentes cotidianos “accidentes pequeños”. Esto me llevó a descubrir varias monografías antropológicas y otras antropólogas que ya habían observado esta reacción.
Otro choque cultural fuerte fue también ver cómo las mujeres toman su vida como está, por ejemplo, en la casa donde yo viví, había violencia doméstica y para los miembros de la familia fue hasta cierto punto natural. Y eso es entendible si vives bajo esas circunstancias de un pueblo muy pequeño o en la selva, donde no existe la policía y no hay algún sistema de derecho, no hay nadie que ponga orden en este aspecto. Y tú como mujer creces con esta idea de que así es y tengo que hacer las cosas bien y ni siquiera les pasa por la mente que quizás el hombre es el que esta actuando mal. Y para mí fue terrible el escuchar y vivir la violencia doméstica y no saber qué hacer. Porque no quieres que te ataquen a tí como mujer y sientes hasta cierto punto miedo de que te ataquen por defender a los débiles. Por otro lado estás allí como antropóloga y tu papel es solamente observar. Estando allá es en donde yo me empecé a cuestionar sobre la antropología y las técnicas de etnografía así como también de la observación participativa. Este punto de cómo ven las mujeres violencia y la reacción a tales problemas de reir automáticamente no significa que alguien se está riendo de ti sino tal vez es una reacción de inseguridad. Y estas reacciones fueron definitivamente las que más me marcaron en esta etapa de mi vida.

R: Respecto a la integración a la sociedad en otras cuestiones cotidianas ¿fue difícil para tí lograr integrarte a su cultura?
B: Fue muy difícil y nunca lo logré, debido a las barreras del idioma y de la forma de vida, para mí fue muy difícil también por su religión ya que todos eran muy religiosos. Y para mí el tema de la religión es siempre un poco difícil, entonces nunca logré integrarme en esta comunidad. Había dos comunidades: una era católica y la otra comunidad era cristiana. Ese viaje me marcó definitivamente.
Regresé a Viena y tardé un poco en escribir mi tesis por todas esas dudas de como trabaja un antropólogo, etc, etc, pero bueno terminé y en el año 2010 comencé los estudios de maestría en Estudios Latinoamericanos. La verdad no sabía qué hacer con los estudios en antropología en Austria o en Viena. Y tenía la sensación de que quería continuar y aprender sobre este continente y allí fue en donde me di cuenta que sólo viajé por Centroamérica y no conocía Sudamérica y que tenía entonces la oportunidad de conseguir una beca e irme a Chile. En el 2011 me fui a estudiar un semestre a la Universidad de Chile, en Santiago. En el cual permanecí por 7 meses, siendo mi último mes en el que viaje a Perú, Bolivia y Ecuador. Allá cambió toda mi visión del mundo literalmente, pues me di cuenta que Latinoamérica no es igual, ya que yo solo conocía Centroamérica y no el resto del continente. En Chile fue todo muy diferente y efectivamente está muy lejos de Centroamérica. Son dos culturas muy diferentes, son tipos de forma de hablar muy diferentes, los cuales yo no habia escuchado antes.
Las culturas y los países tienen historias muy particulares y con revoluciones y dictaduras también muy diferentes, y con distintos tipos de colonización. También aprendí que los países por ejemplo del sur de América son países mucho más grandes y más poderosos y tienen diferente interacción con la comunidad global digamos, a comparación de los países más pequeños como son los países de Centroamérica.

R: Durante tu estancia en Chile estuviste en esta ocasión en otro medio, el académico, ¿cierto? entonces la interacción que tuviste con las personas locales en esta ocasión fue diferente ya que el contexto influye mucho en tu forma de ver a ese país. ¿Cómo fue esa interacción entre tú como extranjera y los chilenos?
B: En Chile mi experiencia fue muy negativa, estaba como estudiante de intercambio “exchange student”. El contacto que tenía era con los estudiantes extranjeros de diferentes partes del mundo. Lo que me pareció muy interesante es que la mayoría de los estudiantes de intercambio provenían de Europa y el segundo grupo respecto al número de personas extranjeras era de los Estados Unidos. Aunque todos en general sin importar de qué parte del mundo proveníamos, tuvimos muchos problemas para conseguir tener contacto con los chilenos. Nadie podía explicarse el por qué, pero nos costaba mucho trabajo tener amigos chilenos.

R: ¿Actualmente ya sabes cuál fue el motivo, por el cual no podían hacer amistad con los chilenos?
B: Bueno, hoy en día te puedo decir que yo personalmente vivía con una chilena y no me llevé bien con ella, los chilenos que yo conocí, no eran muy abiertos a los extranjeros, yo percibí que los chilenos son muy cerrados, muy callados, muy cuidadosos.
También “malinchistas” al momento de que buscan trabajadores o empleados con mayores capacidades, “mejor educación”. Pero en general yo veo a los chilenos afectados por la dictadura de Pinochet, la cual no fue hace mucho, si nos ponemos analizar, no más de una o dos generaciones atrás de la nuestra pasó por esta fase. Y tuvo este país una época difícil durante este tiempo a comparación de México, en donde este tipo de dictadura con este tipo de características a las que marcaron a esta sociedad, no existió como tal en los últimos 100 años. Entonces yo tenía esta sensación en que era la primera vez que yo vivía en un país en donde todavía se podían sentir las secuelas de la dictadura y los conflictos políticos que existieron. Yo creo que es por eso que la gente no habla todavía abiertamente de política y son muy cuidadosos con los que expresan abiertamente. Ellos saben hasta qué punto te abren las puertas de sus casas. No es que no sean personas lindas, no quiero que me malinterpreten simplemente es que ellos marcan esa barrera y los límites con un “hasta aquí y ya no más”, digamos que son mucho más cerrados que en otros países de América Latina y todo esto está marcado por la historia de Chile. Y a eso le aunamos que físicamente están hasta cierto punto aislados, pues están también detrás de los Andes y separados de la otra parte de América del Sur. Aparte tienen esta cadena montañosa grandísima de casi 4.000 kilómetros. Por sus costados tiene a su lado izquierdo el mar y en el Norte tienen el desierto, con eso quiero decir que geográficamente están cerrados entre zonas geográficas muy difíciles, esta posición física los aleja aún más de sus vecinos aledaños. Y obviamente también por la historia económica que tuvo en la década de los 70, en donde implementaron el Neoliberalismo clásico, y hoy en día cuenta tal como un éxito. Me refiero a los famosos “Chicago Boys”. La alta calidad de vida fue la que me impactó, pues para mí fue la primera vez que vi una riqueza que no sabía que existe y esto fue para mi Chile. Digamos que vi lo que significa esta discrepancia que hay entre ricos y pobres. Los Pobres son tan humildes que no tienen ni para comer y a pesar de que sean dueños de tierra, no pueden usarla, pues ésta no es cultivable, “fértil”. Y hay ricos con una riqueza que yo no conocía.

R: ¿Esta es la primera vez que te enfrentas a estas diferencias sociales tan grandes? ¿ Cómo se distingue de las diferencias sociales a las que viste en Guatemala?
B: Guatemala… wow!… hasta ahora este país es uno de mis países favoritos en toda Latinoamérica, porque me marcó más fuerte que todos los anteriores. Fue la primera vez que vi una población indígena tan grande, en donde se puede identificar fácilmente por sus vestimentas particulares, su lengua que no entiendes y su riqueza cultural. Pero la pobreza es tremenda y el racismo que los propios Guatemaltecos tienen de su propia gente indígena es enorme, entonces hoy en día sé que hay racismo en mi país pero la primera vez que vi esto desde afuera y como observadora fue allí en Guatemala. Aunque también esto lo vi en Chile, fue diferente hasta en cierto sentido. En Guatemala sin embargo fue la primera vez que percibí que mal hablan de su propia gente, no se identifican como si fueran parte de ellos, los tratan muy mal “denigrantemente”. No los respetan porque no hablan “español” y no viven bajo las circunstancias que tienen que vivir desde la perspectiva de los que marginan. Lo que realmente me interesó como antropóloga es la riqueza cultural, la sabiduría ya que saben muchisímo de plantas medicinales. La forma de resistencia, de sobrevivencia que desarrollaron durante los últimos 500 años de colonización es para mí muy impresionante. Y las propias personas de su país lo interpretan de otra forma, como lo sucio, lo estúpido. Eso fue algo que no conocía.

R: Ahora que estás en México, ¿ves alguna diferencia de cómo la sociedad mexicana trata a sus indígenas respecto a lo que viviste en Chile o Guatemala?
B: En Chile la gran diferencia a comparación de Guatemala y México es que asesinaron a casi toda la población indígena. Actualmente tan solo el 1.7% de la población chilena es indígena, lo cual es un número muy reducido si lo comparamos con otros países. Siendo la mayoría los Mapuches que habitan al sur del país o en zonas urbanas de la ciudad de Santiago. En menor cantidad algunos viven en el desierto de Atacama o en el norte del país, esos casi no se conocen o no se investigan pues son grupos de máximo 1000 o 2000 personas. Los Mapuches son muy importantes pues son el único pueblo indígena en toda América que mantuvo la resistencia en contra de los colonizadores españoles hasta el S. XIX en el sur de Chile. Aunque estos fueron casi en su totalidad exterminados existe una minoría que sobrevivió a las masacres, pero esta minoría es muy pobre ya que esta región es muy fría y por otro lado existen construcciones de grandes dimensiones denominados “megaproyectos” en donde existen muchos problemas ecológicos y han invadido el hábitat de estos pueblos indígenas. Esto es debido a la gran cantidad de agua y viento presente en la región, a los cuales se les ve como recursos valiosos para producir energía. Estas zonas están habitadas principalmente por las comunidades de Mapuches y por ende no son respetados sus espacios de reproducción, siendo expropiados por el Estado sin respetar sus derechos que tienen por las tierras que han sido habitados por generaciones.
Este fenómeno obliga a los grupos ya muy reducidos de Mapuches a migrar a la ciudad siendo así que llegan a vivir a las zonas urbanas de los barrios de Chile más marginados de Santiago, los cuales llegan en búsqueda de trabajo que no encuentran. La situación en Chile es centralizada, pues viven tan solo 17, 6 millones de personas y la mayoría está concentrada en Santiago de Chile. Y los que migran llegan con la esperanza de mejorar su calidad de vida.
En Guatemala trágicamente el dictador Ríos Montt hasta los años 90s ejecutó un genocidio en contra de los indígenas, en donde desaparecieron y arrasaron en el país con pueblos enteros y esto fue una realidad. La situación en Guatemala es muy precaria, la delincuencia es muy alta, hay mucha pobreza. Este país continúa ese racismo en contra del indigenismo, siguen los maltratos, desapariciones hacia los indígenas. A pesar de que el tema de Ríos Montt se volvió internacional no ha pasado nada, lo declararon culpable pero no pasó nada hasta ahora y seguramente seguirá así. Solo porque una corte de derecha lo nombre culpable de este genocidio, no considero que sea suficiente para que pueda existir un cambio en Guatemala. Yo veo este caso como muy penoso.
México es mucho más grande respecto a su población. También hay más diversidad en los pueblos indígenas, los mayas al sur y si a esos se les suman las cantidades enormes de otros indígenas del resto del país, estamos hablando de una cantidad grande de indígenas.
La cultura mexicana reconoce y le da valor a estas tradiciones indígenas .El pueblo ocupa ese simbolismo indígena. Por ejemplo las tradiciones originarias de los pueblos indígenas siguen siendo celebradas y hasta cierto punto usadas en festejos nacionales importantes como el “dia de los muertos”. Entonces aquí yo tengo más esperanza que los pueblos indígenas tengan más oportunidades de vivir y sobrevivir que en otros paises. Por ejemplo hay una campaña ahora en el DF desde hace algunos meses que dice: El racismo en contra de la gente indígena “no es chido”, usan esa palabra oficialmente. Hay muchas campañas contra el racismo, lo que pretende evitar ese racismo contra los indígenas. Yo que estuve en Oaxaca y Chiapas, estados con un número considerable de indígenas, observé que estos dos estados son muy diferentes. Por ejemplo en Chiapas existe el movimiento de los zapatistas en donde hay muchos problemas políticos y no los vi como problemas de racismo, seguramente existen pero no se perciben tal cual.
Tan así que hay pueblos que tienen sus gobiernos constituidos por políticos de origen indígenas. Hay muchos estados en donde existen los “Self-government” que son reconocidos. En Chiapas hay también alcaldes indígenas por ejemplo, al igual que en Oaxaca o en otros estados de la República mexicana. Por ejemplo en Chile esto nunca pasaría y en Guatemala nunca lo vi y de seguro existen las alcaldías manejadas por indígenas en comunidades lejos de las urbes, las cuales son difíciles de alcanzar, pero definitivamente no reconocidas por el Estado. En el caso de México esta situación política es diferente.Por ejemplo en el Congreso de Antropología del 2014 noté que hay muchas investigaciones sobre liderazgo de la mujer indígena. En los últimos años se implementó más la figura femenina en cuestiones culturales o políticas en las comunidades indígenas a nivel nacional, entonces vemos que en donde esta cambiando más es precisamente dentro de estas comunidades indígenas que a comparación del nivel nacional.
R: Tú has tenido contacto con diferentes personas y te has enfrentado a ellas también en diferentes ámbitos, como son los académicos y con las comunidades indígenas. También en el mercado laboral has sido ya participe, y con tu círculo de amistades. Dime: ¿en cuál de todos estos ámbitos te ha costado más integrarte, debido a las diferencias culturales?
B: En todos he tenido diferentes experiencias. Por ejemplo, en el ámbito laboral, pues me fue muy difícil que me impusieron algo. La manera en que se trabaja aquí en México es que tu recibes una carga de trabajo y tu tienes que estar de 9 a 10 hrs, estar allí físicamente y en esas 9 horas tienes que terminar tu carga de trabajo, pero es muy común que la gente quiera quedarse más tiempo. Es una forma de mostrar que están motivados. Yo vengo de otra cultura muy diferente, en donde recibes una carga de trabajo y si la terminas en menos de 9 hrs. entonces te puedes retirar a tu casa y bien hecho, porque si no lo logras en esas 9 horas, solo puede significar dos cosas: que es mucho trabajo y yo como jefe lo tengo que disminuir porque es mucho para terminarlo en una jornada de trabajo; y que si se tiene que hacer y terminar a tiempo te tienen que pagar horas extras. Por otro lado puede también significar que tu no eres un buen trabajador y esto tiene que ser evaluado por el jefe de área. Por lo que está entonces mal visto el quedarse más tiempo ya que se demuestra que hay algo que no está funcionando correctamente. Aquí en México está mal visto no quedarse tiempo extra, se quedan más tiempo porque así quieren mostrar su compromiso hacia su trabajo y nadie hace un análisis del por qué seguramente no trabajan eficientemente o es mucho trabajo.
Yo vi como se trabajaba en una Universidad de diseño como lo es el “Centro de diseño y televisión”. Yo estaba en el área administrativa, en la cual me encargaba de muchas tareas, desde publicidad hasta la logística de los cursos y yo te puedo asegurar que no trabajan eficientemente. Y estoy hablando de una universidad privada no de una pública, ahora no me puedo imaginar cómo funcionaria esto en una universidad pública. En general fue complicado a la hora de tratar de implementar nuevos procesos para hacerlos más dinámicos, no fueron aceptados y en cambio me explicaron que la cultura mexicana es así y diferente a la mía y por lo tanto tenía que aceptarlos tal y como son, argumentando que esos procesos son así y yo como extranjera no podía cambiarlos. Para mí ésta es una diferencia cultural muy profunda a diferencia de los austríacos.
R: ¿Cuál fue tu choque cultural más fuerte con los estudiantes de este centro de diseño y televisión?
B: La forma como tratan a los administrativos. Èsta universidad es privada y de diseño, entonces tienes solamente estudiantes que son de familias muy ricas. A mí me pasó algo que podría haberme pasado también en Austria pero no necesariamente. Estaba yo contestando una llamada en el teléfono y llegó una chica, literalmente con su bolsa de Gucci en sus manos y sin saludar me pregunto que en dónde estaba su salón, y yo le dije, -me permites ahora te atiendo-, ella me respondió: -¿en- dónde-está-mi-salón? (con tono muy arrogante), le dije -esperame 30 segundos-. Ella se dió la vuelta tipo top model “dramática” y se fue a quejar con mi jefe sobre el trato que le di. Obviamente me regañaron y cuestionándome el porqué no la traté bien y no me puedo imaginar la misma situación en Austria. En primer lugar se saluda, después te esperas hasta que esta persona esté desocupada y por último preguntas de una forma adecuada lo que necesites. Al final tuve problemas y me dijeron que tuviera cuidado de cómo se trataba a los alumnos. Mis otros compañeros de trabajo sufren por lo mismo, una en particular es morena y le hablan peor que a mí y ella los deja que la traten así. Al final ganan los chicos ricos pues pagan la cuota, eso es frustrante pues no se puede ir a educarlos.

R: Al final cada ámbito es diferente y depende del contexto. Ya para terminar Bárbara, ¿cuál ha sido lo más difícil de lidiar para ti en tu círculo de amigos dentro de la cultura latinoamericana?
B: Esto es muy fácil: la impuntualidad. Si alguien dice mañana nos vemos, no significa en realidad nada. Lo mismo si te dice, vamos hacer algo durante los próximos días y aunque llegue el día, nadie te llama o no contestan el teléfono, falta de compromiso, yo lo diría de esa forma. Yo siempre tuve mucha ilusión sobre todos los planes que me proponían los cuales al final no resultaban. Eso de hacer planes como que no funciona.
El avisar a los amigos que vas a hacer una fiesta con anticipación de un mes, no tiene ningún sentido y eso no pasa con mis amigos de Austria.
Aquí todo el mundo me dice: disfruta la vida y el momento y menos de planear el futuro.

R: Gracias Bárbara por compartir tus experiencias.

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54 Congreso Internacional de Americanistas, Viena 2012. De izquierda a derecha Heike Schütz-Krammer, Barbara Kovacs, Daniela Janschitz, Tanja Fachathaler. Foto: Rossana Castro Landeros

 

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