LEGADO INDÍGENA

Publicada en Publicada en Edición #3, Milpa

Recuperando Nuestra Cultura Ancestral

Una Propuesta Decolonial desde la Escuela[1]

Anyie Paola Silva Páez [2]

RESUMEN

El presente artículo da a conocer el Proyecto Escolar “Legado Indígena, Recuperandjho Nuestra[3] Cultura Ancestral”, como una iniciativa desde la escuela que, en el marco de los discursos interculturales y decoloniales, se presenta como una alternativa que responde a las necesidades de construir procesos educativos decolonizadores, en la medida en que funciona como un espacio que permite la emergencia de subjetividades políticas a través de la participación y la acción de sujetos interesados por recuperar el legado ancestral, mediante el reconocimiento de lo indígena desde una vivencia y experiencia propia con su entorno, su problemática, sus tradiciones, vestigios y cultura. Así, desde el „Proyecto Legado Indígena“ se forman ciudadanos capaces de reconocer la diferencia, la particularidad del otro  y aceptarlo como complemento, en medio del ejercicio de construir subjetividades frente a lo ancestral, a partir de las experiencias vividas, para luego, entrar a resignificar preconcepciones de carácter occidental que han silenciado su cosmovisión y sabidurías ancestrales y finalmente, entre subjetividades, empezar una construcción dialógica de nuestra historia.

Palabras Claves: Interculturalidad, decolonización, participación política, ancestralidad.

¿QUÉ ES EL PROYECTO LEGADO INDÍGENA?

Los discursos decoloniales brindan la oportunidad de recontar nuestra historia, la historia de América Latina desde nuestros orígenes, nuestra sabiduría y nuestros abuelos, una historia que fue silenciada por procesos conquistadores y colonizadores, mediante la imposición de una cultura desconocida para nosotros. La matriz colonial concibe la idea de “raza”, como instrumento de control social que junto con el  desarrollo del capitalismo mundial (moderno, colonial, eurocentrado), estableció y fijó una jerarquía racializada: blancos (europeos), mestizos, indios y  negros, borrando sus diferencias históricas, culturales y lingüísticas, imponiendo una superioridad del hombre blanco sobre los seres colonizados, entendidos esos como inferiores, atrasados, primitivos, acientíficos. Así, con la intención de romper con estos discursos dominantes, surge una propuesta desde la escuela, el Proyecto “Legado Indígena, Recuperando Nuestra Cultura Ancestral“, como una iniciativa que desde la interculturalidad[4], pretende hacer parte de ese giro decolonial, rescatando todas aquellas epistemologías marginalizadas, negadas y subalternizadas, a través del contacto directo y la experiencia vivencial con culturas ancestrales propias de nuestro entorno, pero tal vez más importante aún, concebir que esta labor requiere de una atención política y ética de nuestras propias prácticas y lugares de enunciación con relación a estas sabidurías y de una intervención política a través de nuestra participación en construir y generar conciencia política, pedagógica y crítica frente a cómo es que concebimos nuestros orígenes y nuestra ancestralidad y qué lugares le seguimos dando a nuestro ancestros y a sus prácticas.

De esta manera, Legado Indígena se convierte en espacio desde el cual emergen subjetividades políticas, con ideales de reconocimiento, de valor frente a lo ancestral y de cambio de pensamiento no solo en el grupo de integrantes del proyecto, sino en toda la escuela, en sus compañeros de aula, en sus familias y en la comunidad en general, a través de la participación y la acción de replicar con ellos lo que se va descubriendo y aprendiendo en las actividades que propone el proyecto.

LEGADO INDÍGENA. RECUPERANDO NUESTRA CULTURA ANCESTRAL

DESCRIPCIÓN

poiLegado Indígena, Recuperando Nuestra Cultura Ancestral, en la actualidad está conformado por 100 estudiantes de bachillerato del Colegio La Concepción de la localidad de Bosa, Bogotá, Colombia y es dirigido por la docente Anyie Paola Silva Páez. El objetivo del proyecto es formar ciudadanos que reconozcan al otro en la diferencia y como complemento de su vida. Se concibe el “otro” no solamente a los pares, sino también a la naturaleza y todos sus elementos, al contemplar otras sabidurías de entender el mundo

Para ello, se aplican ambientes de aprendizaje[5] como salidas pedagógicas, que permiten a los estudiantes vivenciar y reconocer, desde la experiencia misma del contexto real de las culturas indígenas, sus sabidurías, su problemática y el territorio ambiental, llevándolos con cada actividad, a formarse en capacidades ciudadanas[6], rescatando habilidades sociales como la solidaridad, el respeto, la empatía, etc

EL POR QUÉ DE LA INICIATIVA.

En la cotidianidad de las aulas se observa constantemente expresiones y actitudes de irrespeto, humillación y burla entre los mismos estudiantes y más aún, contra aquellos que tienen descendencia indígena, quienes son víctimas de matoneo expresado en la burla por sus apellidos, su cabello o sus rasgos, cuestión que es resultado del desconocimiento, estereotipos y falta de valoración de culturas originarias que comparten la misma nación y frente a la necesidad de reconocernos y reconocer al otro en la diferencia.

Sumado a esto, y a partir de una revisión al currículo y los lineamientos en ciencias sociales, se aprecia que los contenidos relacionados con las culturas indígenas y conocimiento ancestral se aborda desde una periodización de la historia de América donde el periodo indígena es el atrasado y el periodo republicano lo civilizado, a lo que hay que llegar, una visión occidental que desde la academia ha venido resignificándose, pues desde aquí se cristaliza la discriminación del otro.

De esta manera el proyecto Legado Indígena nace como alternativa inmediata en la búsqueda de soluciones, en la medida en que pretende llenar esos vacios de conocimiento frente a lo indígena a través de sus múltiples actividades y como estrategia de cambio en las prácticas educativas al orientar el proceso de enseñanza y aprendizaje no solo desde el aula sino desde ambientes alternativos de aprendizajes, modificando así las prácticas educativas tradicionales, (la clase magistral, la lectura del libro, la exposición, entre otras) y asumiendo una dinámica que despierta el interés de los estudiantes, desde la experiencia misma, la adquisición de conocimiento en el contexto real, y expresado y materializado desde el arte, que lo lleve a resiginificar la visión de la ancestralidad y a asumirla como propia, desde la identidad racial.

Así, no solo el proyecto pretende disminuir el rango de intolerancia y discriminación hacia los estudiantes de descendencia indígena sino en toda la comunidad estudiantil, e incluso llegar a afectar el núcleo familiar y la comunidad. En la medida en que se replique los aprendizajes adquiridos y se dé a conocer esas sabidurías ocultas propias de las comunidades indígenas.

¿EN QUE CONSISTE LEGADO INDÍGENA?hjk

Legado indígena dirige su metodología bajo cuatro líneas de acción:

  1. Formación Ciudadana:

Todas las actividades programadas desde el proyecto tienen como objetivo principal formar sujetos que desarrollen capacidades ciudadanas que lo lleven a reconocerse y reconocer al otro en la diferencia y como complemento.

  1. Reconocimiento de Nuestro Territorio Ambiental

 Abordar los procesos de enseñanza y aprendizaje desde espacios alternativos de aprendizaje, permite reconocer nuestro territorio ambiental y comprender la situación de los indígenas, no desde el libro y la clase magistral en el aula, sino desde el contexto real y la problemática propia de las comunidades.

  1. Desarrollo de Habilidades Artísticas

 Legado Indígena le ofrece a los estudiantes espacios donde puedan rescatar la cultura indígena a través del arte, replicando aspectos propios de estas culturas, por ejemplo, aprender a tejer, a interpretar, elaborar y comprender la importancia de instrumentos ancestrales, a expresar lo aprendido a través del dibujo, a acercarse un poco a nuestros dialectos originarios como el muiskabum y aprender el verdadero significado de palabras propias de la cotidianidad que han sido vulgarizadas y resignificadas, aprender el arte de las artesanías, entre otras.

  1. Diario de Campo.

Los estudiantes elaboran un diario de campo como registro de las actividades y de los aprendizajes obtenidos, donde, mediante la escritura en manera de crónicas, expresan sus emociones, sentimientos y aprendizajes adquiridos y vivenciados en cada experiencia, además enriquecen estos conocimientos adquiridos a través de la lectura y opinión de textos, artículos y publicaciones referentes al tema indígena. El objetivo es poder tener nuestra propia publicación donde se registre toda la producción escrita de los estudiantes del proyecto como otro medio para dar a conocer la labor realizada.

UNA HISTORIA QUE EMPEZAMOS A CONSTRUIR…

dfPara mediados del 2012, el proyecto Legado Indígena, inicia sus actividades conformado por 20 estudiantes, bajo la coordinación de la profesora Anyie Silva, inicia sus actividades orientadas al reconocimiento de territorios y prácticas ancestrales, visitando por primera vez el Cabildo Indígena Música de la localidad de Bosa, donde los indígenas compartieron experiencias propias de su cultura y dieron a conocer parte de su sabiduría y su manera de ver el mundo. Posteriormente se llevó a cabo el reconocimiento de territorios ambientales desde la cosmovisión ancestral, tales como el Humedal Santa María del Lago, el parque Mirador de los Nevados, el Humedal la Conejera en la Localidad de Suba y el Parque Arqueológico Las Piedras del Tunjo, como territorios propios de la comunidad indígena Muisca, finalizando sus actividades con una enriquecedora salida al municipio de Tenjo Cundinamarca a la Peña de Juaica, donde se visitó la montaña, como lugar sagrado para los indígenas, se estudió los pictogramas allí encontrados, además de lugares significativos como las tumbas ya saqueadas por los conquistadores, y la “kuka” que significa lugar de estudio, un espacio natural y mágico formado por la inclinación de piedras gigantes y que se usaba en tiempos indígenas para el encuentro de niños o “chikis” que iban a aprender medicina ancestral. Una experiencia que terminó con la participación de una ceremonia de adoración al abuelo sol o “Sue” mediante el canto, el sonido de las maracas, el consumo, por parte de los mayores, de “oscayé” y “ambira” (diferentes presentaciones de la hojas del Tabaco, que representa al hombre) y el mambeo de hoja de coca que representa la mujer. Así, los estudiantes del proyecto pudieron afianzar aún más sus conocimientos ancestrales.

Para el 2014, Legado Indígena convocó a un grupo de 50 estudiantes, con el que entra a hacer parte del programa 40X40 de la Secretaría de Educación Distrital y el apoyo de iniciativas como las INCITAR, quien dotó al proyecto de las camisas que identifican a sus integrantes y de instrumentos musicales ancestrales como las quenas, con las que poco a poco se ha conformado el grupo de música ancestral Legado Indígena.

En este año, este proyecto llevó a cabo una serie de actividades que no solo beneficiaron a sus integrantes, sino que, abarcaron a toda la comunidad educativa, tales como el Museo Itinerante que

visitó nuestra institución para el mes de mayo, con la colaboración de la comunidad indígena Kechwa de Bosa y la Alcaldía de Bosa, este Museo, mediante pendones gigantes, ofrecían todo un estudio de las festividades ancestrales religiosas que se realizan en diferentes culturas.

Entre otras actividades, se registra además, el reconocimiento de territorios ancestrales como el humedal Chiguasuque y el humedal Tibanica, recordemos la importancia de los humedales para los indígenas como escenarios donde las mujeres daban a luz a sus hijos y como lugar donde descansan los temblores, actividades a las que asistió la mayor parte de la población estudiantil del Colegio la Concepción. Estas actividades de reconocimiento de los humedales, estuvieron guiados por cantos dirigidos por indígenas muiscas, quienes les enseñaron la letra de las canciones a los integrantes del proyecto. Además, este canto, estuvo acompañado del sonar de unas maracas que habían sido elaboradas con anterioridad por los estudiantes con semillas de totumo y decorada con simbología muisca.

Por otra parte, se implementó dentro del proyecto el uso del Diario de Campo, un cuaderno donde los estudiantes registran en forma de crónicas todas las experiencias adquiridas en el proyecto, analizan lecturas, artículos y noticias referentes a la situación actual de los indígenas en Colombia, con el fin de desarrollar también habilidades de lecto-escritura.

Para el 2015, el proyecto en mención, con el firme propósito de formar ciudadanos conscientes de la diferencia, la diversidad cultural y el reconocimiento del otro como complemento, amplia su número de integrantes a 100 estudiantes, divididos en cuatros grupos, con los que, tuvo la oportunidad de participar en un taller de matemática maya orientado por el guatemalteco tata Jose Mucía, quien nos enseñó las operaciones de matemática básica usando palitos de madera, granos de maíz y conchitas.

También, el proyecto ha hecho parte de talleres de macramé, donde indígenas muiscas comparten desde su experiencia personal las técnicas para la elaboración de manillas y les enseñan a los estudiantes su significado y luego a elaborarlas. Sin dejar de mencionar, los talleres de tejido con chaquiras, una tradición propia de los indígenas Emberas -Chamí del occidente del país, (el Chocó Colombiano) quienes compartieron dicho conocimiento en una experiencia enriquecedora donde se aprendió el valor de la paciencia y se concientizó al grupo del poco valor monetario que se le atribuye a un trabajo tan dispendioso como elaborar manillas en chaquira

También, el taller de alfarería que el grupo tuvo la oportunidad de desarrollar, permitió comprender la importancia y las diferentes técnicas de la elaboración de vasijas y elementos en barro para los ancestros.

Sin dejar de mencionar, la enriquecedora experiencia con el profesor Jairzinho Panqueba, representante de la cultura indígena u’wa, quien nos enseñó acerca de algunos juegos ancestrales como el Tejo o “Turmequé” y el “chaaj” o pelota maya, y nos permitió disfrutar de estas tradicionales prácticas.

Desde esta experiencia y en reconocimiento de la valiosa labor del maestro Jairzinho Panqueba, la unidad de prensa de la Secretaria de Educación Distrital de Bogotá, publicó una serie de videos [7] y un artículo donde se destaca públicamente la gestión que se ha llevado en el proyecto Legado Indígena.

En la actualidad, el proyecto desempeña la importante labor de rescatar la cultura indígena mediante la elaboración de mochilas, que con la visita de dos representantes de la cultura indígena Nasa del Valle del Cauca Colombiano, aprendió el significado de tejer mochilas, el cual está relacionado con la labor de parir de las mujeres.

De esta manera, el proyecto pretende seguir con esta enriquecedora iniciativa, contando con la buena voluntad y gestión desinteresada de todos aquellos actores que creen en el proyecto y lo den a conocer.

LEGADO INDIGENA COMO ESPACIO DE EMERGENCIA DE SUBJETIVIDADES POLÍTICAS

Hablar de subjetividades políticas implica (re)conocer(nos), construir, transformar el mundo en que vivimos. Somos sujetos políticos cuando nos percibimos a nosotros mismos y a los otros, de manera reflexiva, como agentes sociales con conciencia de nuestra identidad, lo que implica retomar nuestros orígenes, nuestra ancestralidad. Sujetos transformadores de sociedad al tomar decisiones a futuro siendo conscientes y responsables de la dimensión política de nuestras acciones. Legado Indígena pretende con esta propuesta tales objetivos desde un lugar muy propio, apoyados en el arte, el desarrollo de habilidades de lectura y escritura, en el reconocimiento de nuestro territorio ancestral y en la acción participativa de replicar los conocimientos adquiridos en toda la comunidad educativa. Para que desde allí, se posicione la subjetividad como propuesta para un proceso de transformación política en la escuela, que tiene sus raíces en una resiginificación del concepto de lo ancestral y de una alternativa de enseñanza diferente a la tradicional, donde los sujetos adquieran conocimiento desde ambientes de aprendizajes diferentes al aula de clase y desde el desarrollo de habilidades artísticas y de lecto-escritura. Desde esta iniciativa entonces, Legado Indígena piensa la subjetividad política desde dimensiones vitales, como lo corporal, lo espiritual, lo ambiental y lo ancestral, en el marco de una experiencia propia con la cultura ancestral que lleven a cuestionar al sujeto frente a su identidad y a tomar una posición crítica frente a discursos dominantes acerca del reconocimiento de la diferencia.

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Fotos:

Primera Imagen: Ofrenda de grano a Hicha Guaia (madre tierra para los muiscas)

Segunda imagen: Integrantes del grupo III y IV del proyecto en el Parque Mirador de los Nevados en la Localidad de Suba, Bogotá, Colombia

Tercera Imagen: Tata José Mucía, junto con la rectora del colegio Yolima Leguizamón quien nos acompañó en el taller de Matemática Maya

Notas

[1] Proyecto Escolar que se ha venido desarrollando en el Colegio La Concepción ubicado en la localidad de Bosa de Bogotá, Colombia, con el objetivo de formar ciudadanos capaces de reconocer la diferencia y al otro como complemento. En la actualidad se presenta como proyecto institucional conformado por 100 estudiantes que participan en todas las actividades programadas en la labor de rescatar la cultura ancestral. Se puede apreciar detalladamente toda la gestión del proyecto en  www.facebook.com/proyectolaconcepcionlegadoindigena

[2] Licenciada en Ciencias Sociales, Universidad Distrital. Aspirante a Magister en Educación, Universidad Pedagógica Nacional. Actualmente profesora y coordinadora del Proyecto Legado Indígena en CED La Concepción, Bogotá, Colombia.

[3] El proyecto se ejecuta en el barrio de Bosa Localidad 7 de la ciudad de Bogotá, Colombia. Al referirse a “Nuestra Cultura Ancestral”, retoma en primera instancia, la cultura indígena propia de esta región como es la Muisca, y posteriormente conocer y reconocer culturas de otras regiones de Colombia e incluso de América. Así, se ha tenido acercamiento a la cultura de los Ingas, los Nasa del Valle del Cauca, los Misak-Misak que se ubican en la Localidad de Fontibón, pero que provienen de departamento del Cauca, los Kechwas de los Andes (Perú, Bolivia, Ecuador), los Uwa’s del departamento de Boyacá, Colombia, entre otros existentes actualmente. Recuperar Nuestra cultura también retoma aquellas culturas precolombinas no solo de Colombia como San Agustín, Quimbayas, Tierradentro, Taironas, etc., sino también se ha tenido la oportunidad de conocer algo de la cultura Maya de Centroamérica, con el acercamiento a la matemática maya a partir de los talleres dictados por el Tata José Macías.

[4] Entender la interculturalidad como proceso y proyecto dirigido hacia la construcción de modos “otros” del poder, saber, ser y vivir, es señalar la necesidad de visibilizar, enfrentar y transformar las estructuras e instituciones que diferencialmente posicionan grupos, prácticas y pensamientos dentro de un orden y lógica que, a la vez y todavía, es racial, moderno-occidental y colonial. Un orden en que todos hemos sido, de una forma u otra, partícipes. Asumir este tarea implica un trabajo de orientación de -colonial dirigido a quitar las cadenas que aún están en las mentes y “desaprender lo aprendido para volver a aprender”, como argumenta el abuelo del movimiento afroecuatoriano Juan García. La interculturalidad debe ser entendida como una herramienta pedagógica, la que pone en cuestionamiento continuo la racialización, subalternización e inferiorización y sus patrones de poder, visibiliza maneras distintas de ser, vivir y saber, y buscar el desarrollo y creación de comprensiones y condiciones que no sólo articulan y hacen dialogar las diferencias en un marco de legitimidad, dignidad, igualdad, equidad y respeto, sino que también -y a la vez- alientan la creación de modos “otros” de pensar, ser, estar, aprender, enseñar, soñar y vivir que cruzan fronteras. Ver Catherine Walsh, 2009

[5]  Los ambientes de aprendizaje son ámbitos escolares de desarrollo humano que lo potencian en tres dimensiones: socioafectiva, cognitiva y fisicocreativa, teniendo así , una intención formativa, es decir, un propósito que encauce las acciones hacia el desenvolvimiento deseable del sujeto. En : Ambientes de Aprendizaje para el Desarrollo Humano (2014) Fundación Internacional de Pedagagía Conceptual Alberto Merani

[6] Las capacidades ciudadanas hacen parte de las políticas educativas PIECC, Planes Integrales de Educación para la Ciudadanía y la Convivencia, y hace referencia a  “aquellos conocimientos, actitudes, habilidades, motivaciones y prácticas, que realizan los sujetos de las comunidades educativas, para reflexionar hacer, ser, estar, conocerse y actuar con otros para transformarlo“  En: Planes Integrales. Secretaría de Educación. Alcaldía Mayor de Bogotá.

[7] Este material puede apreciarse en  www.youtobe.com bajo el nombre de “Juegos Ancestrales”, “Perfil Profesor Jairzinho Panqueba” e “Interculturalidad más allá del Discurso” y el articulo se encuentra publicado en la página de la Secretaria de Educación Distrital  www.edución.edu.co bajo el nombre de “¿Aprender jugando tejo? Un maestro en Bogotá lo hizo posible”. Autor: Juan Manuel Cruz Pinto

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3 comentarios en “LEGADO INDÍGENA

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